Todo en un solo dia1

He fallado en el amor

8/31/20253 min read

Todo empezo así

Llegó el día y el primer dilema ser o no ser puntual??, yo lo soy así que listo seamos lo que somos y me embarque en el camino, previo a ello ....como me visto, que llevar....como me veo bien....al final que mas da..jean y polo, zapatos extras para de cosas por si acaso.....listo nos fuimos....compartir ubicación en tiempo real, mmmm....mucho! da igual...

Que nervios fue verla, al llegar ella vestía licra como para ir de aventura, ....solo se tu, se lo había dicho antes de salir, vístete como quieras y si no lleva algo para el cambio. Era la primera vez en 6 meses que podía mirarla de cerca, tenerla en frente por mas de un minuto, sin tener como esconderme o salir corriendo... la voz interna susurrando a mi oido que guapa es, su tono de voz tan particular era música .....y así avanzábamos sin destino,  guardando los nervios en la guantera mas aún al empezar a reconocerla, sus manos, su olor...

Ese día yo vibraba alto, muy alto, pues había trabajado tanto en mi previamente que la paz gobernaba mis días, en conciencia estaba renunciando a los planes, al tiempo, al dinero, a las fuerzas de la sociedad que  empujan a ser perfecto a cumplir un patrón o un estereotipo, quizás es esa frase de que no tienes nada que perder mandaba mis mañanas, siendo así, me dije no tengo nada que perder, total... ya se va, empecemos con la ronda de preguntas típicas para romper el hielo ya que el café que había preparado ayudaba para disimular el hambre y segundo los nervios, mientras el destino era Cayambe....solo la carretera y ningún plan en particular, lo que se cruce en el camino.

Como a las 10am después de viajar varias horas entre charlas de las típicas de saber un poco de la historia de cada quien ya se me hacia tarde para desayunar, mas aun sabiendo que íbamos a caminar por senderos hasta encontrar cascadas....por lo que al mirar a la derecha del camino...encontramos una una granja, así sin plan alguno, sin tener una idea de lo que podrían servir, pero esta libertad de hacer lo que se tenga que hacer nos permitía decir a todo, dale!

No había nadie literalmente... compartimos una comida, entre conversaciones ya mas profundas para saber a donde va la vida, las decisiones y el recuento de los años, sus daños o esas heridas que nos ha dejado la vida era el tema central, ya con algo mas de confianza, sin el celular de por medio algo que me llamaba mucho la atención y que ratificaba ese deseo de saber mas.

El lugar resultaba ser una hacienda muy bonita, con actividades y contacto con la naturaleza, sin señal de celular como para hacerlo algo mas personal, (hasta que había que pagar la cuenta) y pues mi primera anécdota, fue que tuvo que pagar la cuenta ya que por alguna extraña razón mis tarjetas de crédito 2!! no pasaron, hasta ahora no lo entiendo.

Luego de un tiempo, fuimos a ver el glamping con esas gana de decir....debemos regresar....pero sería tan atrevido de mi parte...., muchos animales con los que sentir la vibración perfecta, una pequeña cabra a la cual acariciar mientras me sentaba el en césped a pleno sol y a continuar

Una cascada algo que yo solía hacer muy seguido, y que también luego supé no es algo que lo disfrutaba, mas sin embargo se aventó a vivirla conmigo, gracias por ello.  Esa manera de soltarnos  ese día creo que fue la clave para que nada salga pre-meditado, la conexión con la naturaleza fue inminente en mi caso con los animales, las mariposas en mis manos y luego en su cabeza, fotos que luego fueron parte de su whatsapp y perfil.  Mis pies en el agua y su manera de ver con asombro que podía hacer eso, sin sentir asco.... aquellas primeras fotos las que aun tengo como un recuerdo vívido, pues a mi sentir cada foto que podemos mirar tiene un testigo detrás del lente....a mi me ha dado celos en ocasiones quien pudo plasmar sonrisas, sin mi!

Caminar de esa forma, era algo no muy frecuente para ella, menos en senderos como los que fuimos, sin agua...yo en jean levantando las bastas ....escuchar el silencio, delante suyo como marcando el paso y el sentir de los momentos, una abeja y su complicidad para ver el arete en el ombligo, algo que me prendió de inmediato siempre me gusto su cuerpo, perfecto, exacto, besable y delicioso, solo que en ese momento mis ojos tenían que enfocarse en la picadura de la abeja que me indicaba mientras yo solo quería apagar el impulso de querer tocarla. La primera foto de nuestras sombras mientras bajábamos por ese camino de tierra en pleno sol, deshidratándonos en silencio para no incomodarnos, que locura.!