Sin un para que!

Sangre que confabula

5/25/20263 min read

Soy partidario que llegamos a esta experiencia humana con conocimiento de causa, es decir, sabíamos de forma cierta cual iba a ser nuestro papel, el rol que vamos a cumplir.....es como que nos han proyectado una película en la cual se visualiza diversas escenas en las cuales nos vamos a desarrollar y ante lo cual lo llamaremos evolución del alma.

Por que del alma? pues como especie debemos atravesar por un sin número de emociones a diario, tan diversas como nuestra forma de responder ante ellas pues usualmente lo que sucede es que nuestro nivel de comprensión esta apegado a dichas emociones que apenas y las podemos sobre llevar.

Todos vivimos experiencias diferentes, pero que pasa cuando la vida se trastoca con las vivencias de los mas cercanos de esos a los que llamamos familia......en las que determinadas circunstancias nos pueden llevar a experimentar dolor, ansiedad, frustración .....principalmente por que no acabamos de comprender el veredicto de nuestro juez interior que nos pregunta si es que pudimos haber hecho algo mas, algo diferente o que se pueda dar un resultado a corto plazo distinto aquel que ha causado esa herida de incomprensión.

Lamentablemente no podemos hacer mas allá de lo que el alma misma tiene previsto sentir, el destino de cada quien se marca por las decisiones propias, unas cuantas dolorosas como las inducidas sin conciencia por otros, quizas este es el aspecto mas complejo de aceptar, el llegar a comprender como terceras personas en nombre de lo que conocen como amor pueden generar un conflicto de vida para varias personas con su solo actuar.

De esto también va la experiencia y no quiere decir que la indiferencia se apodere de nosotros cada vez que le decimos al drama basta.....pese a que dentro nos consume y se lleva de nosotros la calidad de vida, de tiempo que habíamos estado cosechando. Es incomprensible en su momento la realidad esta que dice........ "ya está", para que mas continuar.....esa voz oscura que le susurra al alma la extinción de la presencia misma. 

Las situaciones se desarrollan de una forma tan impredecible que solo nos atina a responder un "quien sabe", rendido......entregado a lo que ya somos conscientes que no podemos controlar o alterar el presente mientras lo vemos apagarse, consumirse o tomar caminos que para nuestro sentir y camino de amor.....es tan distante.

Intervenir es consumir las fuerzas, las ganas, las energías y someterse a otro juicio de valor de uno mismo, de la sociedad, de la estructura y de todo lo que se ha creado en esta dualidad para etiquetar las acciones y las no acciones antes estos retos que la vida nos pone en el camino.

Vaya sensaciones que pueden llegar a experimentarse con una realidad presente, con un desenlace de como cada quien ha ido desarrollando su vida.....estas diferencias marcadas que tenemos en apreciar la vida, los momentos, lo que va mas allá de cada distracción creada para mantenernos sumergidos en la nada.

Si nuestra vida va en paz....se siente en amor.....habrá algo que revolucione en su momento ese presente y como tal ....encontrar el camino a la aceptación es el reto al que nos enfrentamos, reconocer que existen decisiones de terceros que alteran nuestros sentidos, que lo seguirán haciendo por que son parte de nuestra sangre, del linaje, de nuestra historia, de esta que llegamos a escribir en esta experiencia...y que ahora ahí frente nuestro nos recuerda que todo ya estaba escrito de la forma exacta en la que se desarrolla, en nosotros está el aceptarlo, actuar, callar, soltar o dejar ir....al fin de cuentas los juicios de valor aun que sean parte de este juego....no son parte del propósito.