Siempre regresa
Entre metáforas e introspecciones
8/20/20253 min read


Nada es permanente, nada se repite... por que el mundo avanza a la velocidad de nuestras intensiones, las que se manifiestan en ese espacio de tiempo. Es cuando nos damos cuenta que no hay mas opciones que enfrentar, asumir, disfrutar de la vida en el ahora, en este momento de decisiones y como no, hasta de pausas, de todo aquello que compone el universo que desconocemos por que no somos dueños de la verdad mucho menos de la sabiduría necesaria para elevarnos y trascender, pero sin duda alguna estamos aquí para aprender constantemente lo que si tenemos al alcance de cada respiración que damos.
Son esas oportunidades que no pasan dos veces en la vida, es sola una.....me contaban que las abejas no viven mucho, que son pasajeras esporádicas del tiempo y ante ello me preguntaba como es posible que durante 3 años ya... me visiten, siempre en horas de la mañana....ahí justo en mi balcón, como saludándome y esperando el reconocimiento, los buenos días, mientras se suspende en el aire y nos contemplamos como queriendo mudarnos de dimensión y con telepatía poder hablarnos y decirnos algo mas.
Es interesante como puedo sentir su presencia de manera que regreso a ver y ahí están, me despierto, aparecen y mientras dura el tiempo de permanencia en silencio las contemplo preguntándome miles de por que....tratando de descubrir el significado de su presencia....
Paradójicamente mientras la puerta esta abierta ha ingresado un mosco, de esos que cuando eres niño e inclusive adulto, pretendes acabar con su vida, sin razón aparente mas que repetir algo que nos enseñaron hacer sin si quiera preguntarnos cual es su propósito.
Me paso eso por la mente aceptar que tiene un motivo por el cual esta aquí, así que decidí hablarle, preguntarle que hacía aquí, obviamente no me respondió pero daba vueltas por el departamento, le invite a quedarse el tiempo que quisiera entendiendo que no soy dueño de su tiempo ni de sus intensiones, deje abiertas todas las ventanas posibles, al menos 3, el balcón grande y continué con mi día a día, en mi saber entendía que buscaría la salida lo antes posible, pues son tan libres de estar donde quiera que no tardaría en hacerlo.
Convivimos al menos 3 días, no quiso irse, volaba, se quedaba y en ocasiones descansaba en algún lugar mientras yo, seguía hablándole, contándole cosas, explicándole que en la comida no se pose, cosas así, un día intente que venga a mi mano y se pose ahí, no lo logre, mucha osadía de mi parte que un ser así pueda depositar su confianza en un completo desconocido como yo.
Le pregunté si quería quedarse a vivir aquí, pues no comprendía el por que aun estaba en casa, con todo listo para salir .....las razones me faltaban, pero luego comprendí exactamente lo que el universo y sus formas mas extrañas de enseñarme el orden universal de la vida trataban de decirme.
Todo aquello que no nos pertenece, el soltar, el cuidar, amar y dejar libre a todo lo que pasa por nuestro camino, el no forzar el tiempo, callar el ego y el sentido de propiedad con el que he basado mi pasado en reiteradas ocasiones. Desde el otro lado de la moneda, literalmente hice un análisis fugaz de las veces que vengo renunciando a la comodidad de algo, al sentido de pertenencia, a todas esas posibles verdades que ostento saber, para luego.....abandonarlas y entregarme a la voluntad divina de dios, del universo y todos aquellos que están aquí para contribuir en mi aprendizaje.
Esa noche, la mosca se posó en la TV como diciendo, hey ....es hora.......levántate, abre la ventana que me voy.....dude un instante, me había familiarizado ya con su presencia, pero lo acepté, abrí la ventana y sin dudar se marcho.....dejando en mi mas de una enseñanza, un respiro profundo para seguir aceptando este presente que en cierto modo es incierto.... el saber reconocerme como pasajero de la vida, de etapas, de momentos.....de decisiones tomadas y de responsabilidades asumidas en ese periplo.
La vida sigue yendo bien, fluye por las venas cada día que así decido reconocer mi intensión ....tiene aceleradas, frenadas y estancadas que sabiamente me permiten reflexionar sobre esta experiencia humana y lo que resta por sentir. Agradecido por la oportunidad de seguir coexistiendo con el perdón, el olvido, el regocijo y todas y cada una de las diversas formas que tenemos de relacionarnos, expresar el sentir y sobre todo de hacer notar nuestra presencia o nuestra ausencia.