Salir a jugar
Un espacio de liberación
11/4/20253 min read


Muchas de las veces me ahogo entre tanta estructura social y mental, entre el bien y mal, lo que debe hacerse, lo que no.....es como precautelar en exceso la vida misma, siendo tan corta y bonita a la vez....algunas sensaciones me hacen pensar que he ido limitando mi actuar, mi hablar, ese proceder intrépido que no estaría de sobra si de tanto en tanto lo experimento.... tan solo como para darle matices diferentes a cada una de esas oportunidades que suceden día a día.
Hoy me doy cuenta que cuando estas se presentan desde mi inconsciente las vivo, las creo, las olvido y muy poco las recuerdo. Me pregunto porqué solo desde mi inconsciente pueden producirse? que es lo que sucede para que sienta determinada libertad u osadía? .....porqué hay algo en particular de mi vida que puede repetirse una y otra vez, que de seguro volverá ha ser una anécdota mas a mi hoja de vida, como marca personal.?
En muchas ocasiones he pensado que mi vida es algo monótona y por ello tomo decisiones radicales, como para poner la adrenalina y el reto necesario para que me sacuda un poco de la paz y estabilidad que pretendo tener. En esos momentos la vida se torna mágica e impredecible....eso es lo que convierte todo lo ordinario en extraordinario y que no se lea o interprete a un cliché..... es fascinante sentir que un par de botas negras pueden cambiarte la perspectiva de algo, darte un tema de conversación y conocer un mundo totalmente diferente a lo que habías leído, me gusta esta parte en la que libero de juicios de valor, de miedos, de vergüenzas a ese niño que habita en mi ...me divierte la parte en la que soy complice de nuevas aventuras, emociones y sensaciones que me permiten estar en un determinado espacio de tiempo sin ataduras.... contando un pedazo de mi historia y a su vez e involucrándome en la de un par de almas mas.
Cuando somos niños todo es mucho mas sencillo, puede empezar con un "jugamos".....sin necesidad de conocerse, sin tener que pasar un filtro de seguridad de preguntas incómodas como para convencer ha alguien mas sobre nuestra valía, presencia o compañía. En esta etapa vamos por la vida intercambiando sonrisas, chistes, formas divertidas de expresarnos, le perdemos el miedo a lo que podría terminar siendo hacer el ridículo, la presión social o estereotipos que no existen, la valentía y osadía son parte de nuestro diario proceder y todo absolutamente todo....termina con un "nos vemos mañana para seguir jugando".
Ante todas estas reflexiones me preguntaba cuantas veces salgo a jugar? o por que he dejado de hacerlo?, que me detiene?, que me limita?; Con que frecuencia rompo las pocas cadenas que podrían atarme a experimentar el mundo como tal?, como lo había venido haciendo....las pausas y el silencio de dichas reflexión se vuelven constantes; Mi otro yo, ese estructurado y precavido se llena con cocteles de nostalgia disfrazados en un vino blanco, llegando hasta sentir curiosidad por no saber controlar mis emociones y arrebatos.
Quiero explorar el mundo o la vida per se en las etapas y la temporalidad de los momentos, aquellos instantes en los que voy por la vida haciendo que las cosas pasen de acuerdo a un libreto ya establecido o donde los parámetros son tan estructurados que voltearlos me hace ver a los ojos y conciencia como: imperfecto, inestable o todo aquello que puede considerarse inapropiado....errores también los llaman.....de esos tengo un libro entero para seguir escribiendo, lo que estoy tratando de comprender mejor es en aceptarlos...... sin arrepentimientos, solo reconocer que han sucedido por mi responsabilidad únicamente, que dichas decisiones o emociones manifestadas en su momento tenían la mejor de las intensiones, pues me reconozco como tal y sé que no voy por la vida rompiendo copas, así me haya tomado todas las palomas posibles.
Luego cuando ya pasa el vacío y toda la reflexión consciente, durante y generalmente al día siguiente, sé que está bien, es parte de mi adn, esta integridad personal que va de la mano a mis decisiones coherentes y congruentes en respeto a todo lo que puedo ver, ser y tocar. Mi niño interior esta bien, ha podido comprender lo sucedido en el trayecto de respiraciones, ha sentido el dolor, la ausencia dejando que las carencias dominen determinados espacios de tiempo, pero al final, se vuelve a encontrar para tener la actitud necesaria de volver a ser, jugar, descansar, aliviar la mente para crear nuevos capítulos....donde de seguro las historias se presentarán pero esta vez con colores diferentes....con sonrisas permanentes y la plenitud de lo actuado, vivido y sentido. Por que básicamente la vida sigue yendo bien.....aun que el mundo siga llevándome a lugares inciertos.
