Nos enseñaron a mentir

Cuanta verdad podemos soportar?

2/2/20263 min read

Es innato, desde pequeños nos hemos visto involucrados en mentiras propias, ajenas, las que llaman blancas, tibias, las que en teoría no hacen mal a nadie...hemos encontrado las justificaciones necesarias como para evadir la responsabilidad del momento en que decidimos en consciencia modificar aquella información, tergiversándola a nuestra conveniencia, interés y en casos extremos con intensiones tan diversas que no encuentro una palabra que pueda describirlas.  

Me preguntaba por que lo hacemos, que ganamos a parte de tener la razón, vender un producto, venderse uno mismo, conseguir dinero, fama, amor, fortuna.....que hace que perdamos la verdadera intension de ser parte de una comunidad que ha llegado a crear magia de manera tal que podamos elevar lo que esta en este plano material al espiritual a donde pertenecemos....a donde vamos a volver.

Cuantas veces mentimos al día, que motiva a que nuestro comportamiento se vea alineado a esta forma de transitar por nuestra propia vida y la del resto, cuando esto cambiará o tendrá un giro final en donde hacerlo ya no sea indispensable. Es acaso que la madurez espiritual o la sencillez del alma en algún momento de la vida toman las riendas de las decisiones y controlan nuestra mente, lengua y habla antes de elucubrar una nueva mentira?

Siento que la humanidad de por si va perfeccionando la habilidad de mentir, tanto así que ahora ya no podemos reconocer que es real, que esta creado con inteligencia artificial, que es lo que tiene colores de sentido, de verdad? se nos fue de la mano acaso?. Cuando escucho a la mayoría de las personas como buscan convencer de su verdad a otros es que aterrizo mis ideas y empiezo a ver con empatía el relato, inmediatamente comprendo que hay un pasado, un camino recorrido y un futuro incierto al que están persiguiendo y que bajo esa premisa seran capaces de hacer o decir lo que fuese necesario para conseguirlo.

Entonces que puede pasar para que esta dinámica social se re estructure? como colaboramos desde nuestra trinchera llamada hogar para que podamos aprender a no tener miedo de decir la verdad, de saber pedir lo que queremos sin tener que pintar castillos en el aire o victimizaciones fatalistas para que con la pena o le excesiva elocuencia lleguemos a conseguir algo?

Escuche de expertos hablar del tema y me hace sentido que lo primero es entender el origen de este comportamiento, saber reconocer que el dolor ya no se debe esconder, hay que hablarlo expresarlo y liberarlo de nuestro subconsciente; Callar lo que somos no evita que se descubra en algún momento de la vida nuestra verdadera esencia, esconderla o modificarla a conveniencia tendría en su momento los días contados, me bastó estas dos premisas para comprender que todo pasa por uno mismo, el autoestima, el valor que nos hemos dado durante el tiempo de vida...no el que alguien mas tuvo la osadía de catalogarnos.

Atender nuestras heridas no resueltas de la infancia, del linaje puede ser un paso mas para llegar a la aceptación total del ser, de siendo individuos de libre albedrío podemos decir sobre como de ahora en adelante queremos llevar nuestros comportamientos, entre ser unicamente, ya no parecer....dejar la actuación constante en busca de validación, aprobación o simplemente ser vistos por terceros cuando lo que hoy hace mas sentido y le da valor a nuestras respiraciones es apreciar la belleza absoluta de nuestra propia mente, cuerpo y alma.

Si eso eso sucede la necesidad de cambiar el discurso ya no sería necesario, mi narrativa sería: lo que ves es lo que hay, lo que hay es lo que soy....y si ....en conciencia afirmo y confieso que para  llegar aquí.... me ha costado tiempo de vida que no regresará..... tuve que mentir una y otra vez.....a mi mismo sobre algo que no pude aceptar, controlar o entender...pero al final de esta reflexión si decido dejar de hacerlo siento que me hago un regalo enorme de amor hacia mi mismo.

Recibo esta decisión como un reto constante hasta que su misma práctica me lleve al estado de la no necesidad, lo integro en mi vida, me convierto nuevamente en un espectador mas de mi paso por esta experiencia humana con un poco mas de información consciente, procurando así dejar a un lado el auto sabotaje, la crítica, la comparación. Que esta libertad de saber pedir mejore la relación conmigo mismo, que los acuerdos sean parte de seguir aprendiendo, en amor, en compasión y libertad.