No te salvarán

Nadie tiene esa responsabilidad

2/8/20263 min read

Es complejo en ciertas etapas de la vida comprender como entre humanos podemos crear magia o generar caos abundante, quizas lo atribuyo a nuestro código integrado que su mayor prioridad es la supervivencia, basta con entender un poco mas como funciona el cerebro humano y encontramos todas las claves del por que suceden cosas en nuestra mente que nos hacen pensar o sentir: vacíos, incompletos y en búsqueda constante de algo o alguien mas para llenarlos.

He pasado por esas etapas repetidas ocasiones, no me culpo ahora tampoco, pues entiendo gran parte de nuestra naturaleza ya, la experiencia humana es algo compleja en su inicio de asimilar, de llegar a conectar al propósito real del alma, pues estamos tan entretenidos en lo que se "debe" hacer mas que lo que sentimos podemos ser.

Este vacío universal que se ha creado va marcando a muchos humanos en la desolación, en penas que se arraigan en su ser de manera tal que algunos han decidido marcharse anticipadamente del juego pretendiendo encontrar respuestas en el silencio, en una supuesta nueva oportunidad de que las cosas sean a su manera, a su sentir o a su comprensión. Para muchos de nosotros es difícil comprender como alguien puede suicidarse, tener la convicción absoluta de que es una alternativa que de plano cambiaría el sentir del alma hacia un lugar impredecible pero que suena mejor que este.

He tenido pensamientos de ese tipo claro que si, y no solo en los momentos de depresión o tristeza profunda, en ocasiones se me ha pasado por la cabeza la idea cuando todo esta bien, relativamente pero que en el fondo algo falta.....inicialmente lo asocie a una familia, pareja, mas hijos, clientes diferentes, un trabajo....tantas de esas necesidades cotidianas de rutina que atraviesa el humano como tal. 

Ya luego entendí con algunas lecturas y libros que mis carencias, necesidades y frustraciones venían acompañadas de una comparación innecesaria de la vida de alguien mas, de muchos y también de esta idea que se siente de querer compartir tiempo de vida con mas personas no se diga una pareja, es como un ideal de realización que socialmente desde muy pequeños nos fueron adoctrinando sobre algo llamado felicidad - éxito.

Que relativo se vuelve todo ahora, cuando miro mas de lo que opino, mi forma de sentir la vida se expresa en contados minutos plasmados en este diario y en una que otra conversación con personas que me buscan con un objetivo diferente: algo de mi, matar tiempo, entretenerse, satisfacer alguna necesidad biológica, tantas cosas que aprendí a identificarlas de manera que ahora mientras observo, me retiro a tiempo, doy pasos al costado de manera sutil para no herir a nadie en su ego, vanidad o ahondar sus carencias, puedo llegar aportar lo suficiente hasta cuando siento que así lo necesitan.

Me preguntaba al mismo tiempo todos tenemos esta necesidad de ser salvados, que alguien mas venga a compartir con nosotros la pena, el dolor, las alegrías, cualquier emoción humana.....que entre dos es mas fácil cargar una cruz, etc, etc......hace sentido aun que sepamos a ciencia cierta que solos llegamos y solos nos iremos, que el mundo cuando ya no estemos seguirá, se moverá, estarán todos ocupados creando lo que tengan que hacer en corto tiempo y hasta en eso tenemos reparos.

Nadie va ha salvarnos, básicamente por que no hay de que ....producto de nuestras decisiones cualquiera que fuesen es que se desarrolla nuestra vida, las consecuencias son solo un resultado de tiempo que permanece presente hasta que volvamos a tomar otra decisión que lo cambie de nuevo, o en casos mas extremos alguien mas toma una decision por nosotros, la diferencia radica en como la enfrentamos y que hacemos con aquella mientras dura.

La responsabilidad de lo que sucede y lo que no, es nuestra, nadie hará nada por que sea diferente, si podemos conectar con esa energía llena de sabiduría y aceptar que lo que esta enfrente es suficiente algo se transformará en nuestro interior, sentiremos que el presente esta lleno de oportunidades que duran lo que los ojos están abiertos y el cerebro consciente, mas allá de ello es un volver a empezar cada día, tener una nueva oportunidad de usar ese comodín llamado libre albedrío, la certeza de que somos capaces de crear, de sostenernos y sin el el camino algo se complementa y llega para acompañarnos lo abrazamos el tiempo que así permanezca en nuestra vera, soltando la idea de necesidad, de posesión, dando rienda suelta a la libertad que tenemos todos de ser, estar y permanecer hasta cuando el alma, dios, universo así lo decida.