El peso de nuestras palabras
Carga evitable
3/3/20263 min read


Es muy probable que no nos demos cuenta lo que sucede cada vez que abrimos la boca de forma pretenciosa e incontrolada, con ese ego que nos domina en ocasiones o cuando la verborrea se manifiesta en exceso ....por ser vistos, tener cierta notoriedad disfrazada de elocuencia....con que propósito o intensión me pregunto.
En una reunión de amigos me di cuenta como es tan fácil soltar veneno con criterios de la vida de otros, lo que mas me llama la atención es como podemos de forma tan sencilla nombrarlos sin que estén presentes, emitir juicios de valor, supuestos y hasta atrevernos a sentir por ellos, como si supiéramos exactamente que fue lo que ha pasado en su vida.
Arrastramos esta carga en atada a nuestra lengua, de forma inconsciente.... mentimos y manipulamos una realidad a nuestro antojo, a nuestra dinámica social con tal de tener la razón, esta lucha incansable de salirnos con la nuestra y sostener argumentos que no importa si son cierto o no, ese miedo de no ser aceptados que nos invita mas bien a desviar la mirada y hablar de todo, de todos....
Pasa lo mismo en el sector público de mi país, es increíble como por sostener un trabajo, una posición ....se puede llegar a interpretar hasta la ley de formas que se escapan de mi comprensión para no usar palabras que resulten una carga para mi, sin embargo de ello, comprendo que tratamos con personas que quizás me atrevo a pensar no disfrutan lo que hacen y su frustración se refleja en cada palabra o argumento de defensa para lo indefendible.
Mas allá del misterio o misticismo que puede generar el analizar el poder de las palabras y la forma en la que todo se materializa en el mundo como atracción principalmente, quiero enfocar este sentir en la necesidad real que tenemos de usar el verbo para destruir, dividir o polarizar a las personas, como los chismes, los cuentos han venido siendo parte de nuestro diario vivir y con ello, muchas almas destinadas a estar juntas se separan, acuerdos se rompen y las intensiones aceleran la maxima polaridad .....todo ello deriva en un daño latente y permanente a todo el entorno social en el que vivimos.
Que hacer al respecto...? empezar por uno mismo, el acto de bondad que podemos tener con nosotros mismos, es decir, pausar la mente antes de responder, no ser tan impulsivos en tener una respuesta correcta, precisa .....quizas aveces y hasta el silencio nos viene bien, quizas y solo escuchar o ser parte inactiva de la controversia pueda contribuir mas que nuestro criterio per se, si lo que vamos a decir no aporta desde el amor para que hacerlo? si la intensión de nuestras palabras busca ser dueños de una verdad.....que sentido tiene decirla? para que?
Muchas personas de seguro se sienten en una encrucijada al no saber como comportarse, que decir para no quedar como ignorantes, aburridos, les asusta el silencio, dos o mas personas en silencio solo mirándose no es normal lo dirían y entonces sin esta práctica como vamos a desarrollar la telepatía....!!
Hablar es un arte desde mi sentir, es la forma de comunicar lo que sentimos mas que lo que pensamos, en mi universo me imagino el alma y el espíritu contactados de manera que lo que se diga sean como bálsamos que construyen....que aportan y suman a las intensiones de desarrollo, crecimiento y abundancia.
Las palabras si que tienen poder, pero en nosotros, a nuestro interior, a nuestro proceso de aprendizaje, y tal vez hasta el grado de evolución .... crece desde esta perspectiva de comprensión y conciencia sobre lo que realmente representa hablar. Siendo así invitar a tomarse las pausas mas activas antes de expresar lo que hay dentro, eso es todo ......somos lo que decimos, lo que callamos y sobre todo lo que llamamos mentiras así sean estas piadosas.
Que el peso de las palabras no nos arrastre ....eternamente! puede ser el tiempo o la etapa para modificar nuestra comprensión, actuar en conciencia y hacer uso de esta facultad divina de hablar desde un lugar de paz, de armonía y plena convicción que lo hacemos en amor propio.
