Dejar de extrañar
La libertad de estar
9/20/20263 min read


Cuestioné que es extrañar: algo, alguien, lugares o el pasado como tal, ese sentimiento que nos domina en ocasiones o que puede atarnos a un hilo invisible que no puede extenderse mas allá de la nostalgia de lo que fue, de lo que se vivió o de ciertas costumbres como: actividades, comida, clima....en fin todo es válido para poder traer a presente aquello que nos ha dado tanta comodidad, estabilidad o lo que pase por nuestros sentidos cada vez que pretendemos preguntarnos que mas sigue en esta experiencia o quizas para huir, repetir o conseguir.
Lo he entendido últimamente, me doy cuenta que en pequeñas cosas de la cotidianidad de mi vida puedo llegar a decir extraño, cuando eso me sucede empiezo a profundizar en si que es lo que me hace sentir, para que lo quiero de vuelta, que sensación me es escasa en este momento, para que pueda pretender volver, llamar, buscar, hacer algo para que esa incomodidad o ansiedad se manifieste una vez mas.
Las respuestas son muy particulares, como la individualidad misma de mi ser, muchos buscan apoyo, compañía, sabiduría, ocio entre otras tantas. Lo interesante de todo es que pasan.....luego de reconocerlas y saber para que y por que extraño algo, comprendo de forma consciente en mi sentir que la vida esta en pausa, que no he avanzado en vivir nuevas experiencias, en tener una rutina que puede llevarse cierto espacio de tiempo que podría, en el mejor de los casos, entregarme un poco mas de lo que es el mundo o la vida en si.
Una vez que lo integro a mi presente, sigo aprendiendo a soltar, a dejar en ese lugar especial de mi corazón todo aquello que sentí en su momento, con una particularidad adicional asociada a mi hoy, ahora todo lo que pasa por mi: mente, cuerpo y alma mientras lo vivo, tiene fecha de caducidad y con ello lo que hago mientras dura, es entregarme al máximo a ese proceso, aprendizaje y todo aquello que conlleve el estar presente con lo que estoy viviendo - sintiendo - experimentando.
Es por ello y otras razones mas que no quiero que se repita, no se vuelve adictivo o una condición especial que me empuje a querer tenerlo una y otra vez. A su vez lo que provoca en mi es curiosidad pues comprendo que la vida tiene tanto por contar, que si dejo de extrañar mis: rutinas, las personas, los eventos ya concluidos......se convertirá en la puerta abierta para permitirme reconocer que si actúo diferente, tomo decisiones conscientes...... me podría sorprender con lo maravilloso que es, desprenderse hasta del conocimiento que se tiene para entregarse a la voluntad divina de seguir experimentando vida.
A cambiado mi forma de sentir los segundos sin duda, tomo mas consciencia de lo que estoy haciendo, lo valoro en este instante, le doy en el momento que se desarrolla el reconocimiento adecuado para sentirme dichoso de poder aun respirar y con esta capacidad que tengo de imaginar y volar saber que lo que esta por venir tendrá matices tan diversos que querré seguir participando de este juego llamado vida.
Esto me ha permitido estar, y estar no es otra cosa que sentir cada actividad, palabra, acto u omisión que se desarrolla en mi día a día, sin un anhelado futuro o mas bien dicho sin ponerle expectativas complejas donde la matemática prima ante el compartir.
No todos van desarrollando esta intuición de sentir la vida en tiempo presente, nos juntamos para recordar el pasado constantemente, como si no pudiéramos construir una nueva narrativa de quienes somos, de como actuamos y finalmente que huella dejamos en la vida propia y en ciertos casos de los demás.
Estar en tiempo presente deja abierto espacios de debate constante en mi alrededor, ya que no pertenezco a nadie, mucho menos a lugares o expectativas externas de como debo responder, comportarme o volver a ser.....me he quedo huérfano de comprensión al tener una vida.... diferente nada mas que eso, es muy mía, llena de espacios limitados y sensatos vs otros llenos de bulla y visualización.
Extrañar será entonces como un cuento que lo lees una vez, el libro que te marca uno de tantos caminos, pero no los que siguen. Hay tanto que descubrir como recuerdos en el camino, dejarlos en ese lugar especial que cada quien hay encontrado para consigo es liberador.
Mi filosofía de vida no tiene o pretende ser comprendida, es tan solo la descripción de un proceso personal que no alucina con ser ideal o perfecto, es la recordación misma de como he ido recibiendo información e integrándola en mi ser.
