46 vueltas al sol
Y la vida va bien
12/30/20253 min read


No huí, deje que las cosas pasaran, otra vez a mi manera, a esta forma de respetar mi espacio, mi voluntad...esa que no se apoya en el ego o la vanidad de ser visto, o de pretender al menos recibir atenciones para alinearnos a lo que la sociedad nos hace creer que al cumplir años es un momento preciso para aparecer en la vida de alguien, para recordarle que lo tenemos presente, que lo recordamos o cumplir con el protocolo social.
Ni viejo, ni joven, ni una estadística .....nada que pueda limitar al describir lo maravilloso que ha sido permanecer en la tierra con este cuerpo físico y todo lo que esta ya escrito dentro del misticismo de mis palabras. Es un recuento que dura 24 horas, un día en el mejor de los casos donde algo cambia, sientes cobijo quizas, miradas un poco mas dóciles, abrazos mas sentidos, esperanza de un volver a ver.....o dos horas en familia a lo mucho por que aun hay algo que hacer......en fin muchas emociones propias de ser... humano que sin duda alguna las disfruto a plenitud y no con ello quiero decir que se escapen por ahi unos cuantos minutos de nostalgia, de preguntadera al pretender permitirme cuestionar ese yo que no he podido ser, que lo respeto pero que no me pertenece juzgarlo.
Son 46 años ya de hacer de mi vida lo mejor que he podido, renunciando constantemente a lo que no alimenta esa parte de mi que me hace sentir que vivo, no a la que sobrevive......aprendí hace un par de años a diferenciar ese estado emocional, es como que no he dejado que en mi vida pase estigmatizado o drogado por una estructura social, familiar o empresarial que me arrebate lo único que tengo.....la libertad de poder decidir: como, cuando, con quien!
Ya deje de juzgarme y eso ha valido la vida, empecé aceptando mi naturaleza propia, mi forma de ser, de amar, de huir, de responder o callar. La forma extraña que tengo de desaparecer de la vida de todos con tal de estar en paz en esta búsqueda constante de equilibrio mental, emocional....voy por las rutas dejando huellas ...las necesarias para un bien común.
Sigo siendo la persona que ama desenfrenadamente todo lo que se compromete, quien no tiene miedo a ser autentico aun que eso me limite a escalar: social, económica o sentimentalmente, ya lo entendí es algo que no cambia mi camino, el plan sin plan que tengo cada día o las esperanzas de seguir recorriendo el mundo sin huir, solo para seguir aprendiendo y compartiendo historias de vida.
Aun respiro lento, comprendí el poder del silencio, abrazo hasta que me suelten y así procuro que mi presencia tenga un sentido para con quienes comparto tiempo de vida. Ese es mi vivir hoy por hoy, me encanta lo que hago, me doy cuenta como mis pasiones se desbordan cuando mi mente empieza a crear lo que el alma le pide, parece como que se van alineando....quizas es el paso de los años que me hace profundizar mas en el sentido de todo lo que pasa en cada instante, cada momento, cada día.
Solté el futuro, sin querer decir que sea irresponsable y deje en la voluntad del resto lo que pueda suceder, todo lo contrario. Manejo mis latidos y respiraciones con prudencia y arrebatos intercalados por segundos de reflexión en donde los empato y encuentro el equilibrio necesario para no desordenar mi vida ....mucho menos la de otros.
Voy así libre de juicios, de consultas externas a mi ego, de aceptación a lo que no puedo controlar y sintiendo cada vez mas mi propósito, todo ello me permite felicitarme y abrazar cada vez mas fuerte lo que soy, un año simbólico mas en esta experiencia humana, que dicha la verdad, que sensación de plenitud constante que me hace sentir tener la posibilidad de compartir nuevas experiencias que seguro vendrán a complementar toda la información que llevo dentro y que siempre, siempre estará disponible para compartir cada vez que la vida me permita coincidir con todos y cada uno de quienes acompañan mi camino.
